Escribes un libro.
Meses de trabajo, a veces años.
Reescribes párrafos enteros.
Peleas con cada capítulo hasta que dice exactamente lo que querías decir.
Lo publicas.
Ebook, check!
papel, check!
Todo preparado.
¿Y el audiolibro?
Bueno, «eso» lo dejas para «más adelante, a ver si el libro funciona bien»… o no…
Ese «más adelante» suele ser a los seis meses o un año después.. o nunca…
Y mientras, nadie se acuerda del lanzamiento, el algoritmo «pasa» de tu libro, la gente que hablaba de él ya pasó a otra cosa.
Y en ese tiempo perdido, no has pensado en ese público que cada día es mayor: el que solo escucha audio.
No lee ebook.
No compra papel.
PERO, escucha mientras conduce, mientras entrena, mientras hace las tareas de casa.
Ese lector/cliente, si no «ve» tu libro en audio, pues que no lo «lee», ni lo busca, ni se entera que estás ahi.
Tratas el audiolibro como un extra opcional cuando en realidad es un canal de venta independiente, con su propio público…
Y por cierto, no compite con tu ebook o libro en papel, más bien se complementan.
Cuantas veces he visto gente que escucha el audiolibro (si está bien hecho) y compra el libro fisico porque quiere tenerlo en casa y hojearlo o sencillamente, lo compra para regalar, porque le ha encantado.
Lanzar el audiolibro a la vez que el resto de formatos no es un lujo.
Es llegar desde el primer día, a todos lo que buscan lo que tú tienes.
¿Cómo lo ves?
Un abrazo.
Conxi Barba
NB: No te quedes con las ganas y escucha ejemplos de como quedaría tu audiolibro.